Dra. Lourdes Jovaní

 

 

Pediatra y Homeópata


Después de muchos años de experiencia, sabemos que el niño manifiesta en su ser la huella del sistema familiar al que pertenece y, por tanto, para entenderlo, es necesario analizar este entorno donde vive, al que es tan permeable. Además, la relación madre-hijo funciona como una unidad en las primeras etapas: conocer, cuidar y respetar este hecho es primordial en la consulta.

En el Centro Arjuna respetamos la sabiduría interior con la que nuestros hijos nacen, los escuchamos y la potenciamos, guiándolos en este aprendizaje, para que ellos en un futuro sean los principales responsables de su salud. Así mismo, los padres aprendemos a reconocer ese mensaje que la enfermedad expresa. Aprovechamos la energía vital, todavía intacta y no demasiado “maltratada” de un ser en crecimiento, para la autocuración de la mayoría de sus dolencias. Cuando la situación lo requiere, utilizamos como primera opción terapias que estén en armonía con su crecimiento, como la homeopatía, la osteopatía, la fitoterapia, etc.

Homeopatía viene de “homoios” que significa “parecidos”. Hipócrates, en el siglo V había dicho que las enfermedades tenían que tratarse con medicamentos que fueran capaces de producir síntomas parecidos a los que se desean curar. La homeopatía clásica consiste en tratar con un medicamento a dosis mínimas, siguiendo el principio de semblanza y considerando a la persona como un todo en la manera individual de expresarse a nivel físico y psíquico. El médico homeopático recoge, cuando realiza la historia clínica, los síntomas tanto físicos, como psíquicos que el paciente ha desarrollado en un intento de curarse. Después, según el principio de Similitud, busca el remedio que sea más similar, es decir, la sustancia que tiene capacidad, en una persona sana, de producir la misma sintomatología.