Dra. Patricia Cruz

Médica Psicoterapeuta

 

Hola, soy Patricia y quiero contarte un poco el camino que me ha traído hasta aquí en el área de la salud mental.  Desde muy pequeña ya sabía que quería ser doctora; tenía dos tías médicas y ojeaba sus libros, despertando en mí una gran curiosidad por el cuerpo humano, deseaba saber cómo funcionaba esa máquina increíble con la que nos han dotado para vivir esta experiencia humana y que se comunica con nosotros a través de sus síntomas queriendo contarnos algo. Cuando cursé la asignatura de psiquiatría, me interesé mucho en adentrarme en el estudio de la mente, además, siempre he tenido una gran capacidad de empatía, de comprender a los demás, de ponerme en su lugar, así que era común que mucha gente me buscase para contarme sus problemas y vicisitudes. No tardé mucho en interesarme por tener muchas herramientas para ayudar a superar las situaciones adversas a otras personas, pero fue mi propio camino de crecimiento personal, leyendo libros de autoayuda, asistiendo a talleres, etc. lo que me dio el impulso final para decidir la especialidad que quería cursar, ya que, si funcionaba conmigo, pensé que funcionaría con los demás y que era algo que podía aprender. Durante el postgrado, nos “sugerían” (casi obligado) que nos pusiéramos en terapia, ya que nuestros profesores partían de la idea de que si no pasabas por un proceso psicoterapéutico, no sabrías lo que significaba realmente por más que lo estudiaras; así que pasé tres años de mi vida asistiendo cada lunes a terapia personal. He de decir que la que entró en ese proceso fue muy distinta de la que salió, realmente fue una maravillosa experiencia de autoconocimiento y me ha ayudado mucho a lo largo de mi vida. Inclusive lo retomé en dos oportunidades por situaciones vitales puntuales, era un regalo que me daba.

Además, me matriculé en la Sociedad Venezolana de Psicoterapia para formarme como psicoterapeuta por tres años, pero es una formación que realmente no ha parado nunca. El caso es que al graduarme de psiquiatra estuve 6 años trabajando como funcionaria y en instituciones privadas dedicadas a la rehabilitación de personas con problemas de consumo de sustancias psicoactivas, hasta que vine a trabajar en la Fundación Pere Mata Terres de l’Ebre como psiquiatra en un Centro de Salud Mental de adultos por 10 años, y cursé estudios para la especialidad en trastornos del ánimo y ansiedad, ya que durante todo ese tiempo me di cuenta de que son la causa de la mayor parte de las consultas que atendía. Actualmente trabajo en el CAS de Tortosa (Centro de Atención y Seguimiento a las adicciones).

En este trayecto me he encontrado con frecuencia que el sufrimiento humano puede ser difícil de superar porque no somos conscientes realmente de lo que lo está produciendo. Verás, desde antes de nacer vamos escuchando y sintiendo lo que los demás esperan de nosotros y esto, unido a las experiencias que vamos teniendo a lo largo de nuestra vida, nos va creando una visión del mundo que es particular para cada uno y a la cual respondemos también de manera única. Ante una situación, cada quien experimenta emociones y pensamientos de acuerdo a sus vivencias y aprendizajes previos. Estos aprendizajes a veces son positivos, como cuando resbalamos y aprendemos que no hay que caminar por el suelo mojado, pero a veces son negativos, como cuando nos hacen daño y aprendemos que el mundo es hostil y esto nos hace ir predispuestos y ver hostilidad en todas partes, de allí que decimos que creamos nuestra propia realidad.

Lo interesante es que la predisposición es como un cristal de color gris que ponemos frente a nuestros ojos, nos hace pensar y sentir de determinada manera, y también tiene una repercusión en nuestro cuerpo y en nuestro espíritu. ¿No te has fijado que los seres humanos nos juntamos con personas parecidas a nosotros? Y así ves los grupos de gamberros, los grupos de empollones, los grupos de charlatanes, los grupos de ecologistas, etc, etc. Pues esto no sólo ocurre porque tienen los mismos intereses, sino porque transmitimos algo, ya que somos energía, y esa energía es como las bandas de frecuencia de una radio que sintoniza con otros con esa misma banda de frecuencia.

Pues hay emociones de baja frecuencia que se traducen en malestar, como la rabia, el miedo, la tristeza, la vergüenza, la culpa, etc., y otras de alta frecuencia, como la alegría, el optimismo, la gratitud, el amor, etc., que se traducen en bienestar. Ahora bien, sentir una emoción positiva o negativa va a estar condicionado por toda la información que tenemos guardada en nuestro inconsciente y que tiene que ver con lo dicho al principio: nuestras experiencias previas.

Podemos pensar que estamos seguros de por qué estamos tristes en el presente, por que, por. ej. se nos ha muerto el perrito, razón de sobra para estar triste, pero ¿todas las personas sufren la tristeza con la misma intensidad ante la muerte de su perro?¿Todas la superan con la misma facilidad? La respuesta obviamente es: no. Y dirás: “depende de cuanto querías a tu perro!”. Pues esto es un factor, sin duda alguna, pero de lo que no eres consciente es que la muerte de tu perro puede significar muchas cosas: puede estar reactivándote la muerte de otro ser querido, o sentimientos de culpa, o era el único ser con el que te permitías ser auténtico, en fin, hay muchas posibilidades de que la muerte de tu perro no signifique sólo eso para ti, y no quiere decir que el que llore más o le cueste más superarlo, quisiera más a su perro.

Te digo todo esto, porque la clave para mí era encontrar la manera de poder ir a ese inconsciente y descubrir lo que hay en él sin tener que pasar por un proceso de tres años como hice yo, y en esa búsqueda, me tropecé con técnicas que ayudan a llegar allí de forma más expedita, como la terapia regresiva, el método SHEC, la BioReprogramación, etc.

Así que te invito a probar estas técnicas de sanación para que esto, aunado a tu voluntad de vivir la vida desde la conciencia, te pueda ayudar a ser más feliz, sea cual sea la circunstancia por la que estés pasando. Salud mental es producir bienestar para ti y los que te rodean aún en condiciones desfavorables. A por ello!

Titulaciones:

.  Licenciada en Medicina.

Título de Especialista en Psiquiatría de la UCV.

. Certificado de Psicoterapeuta de la Asociación Venezolana de Psicoterapia (AVEPSI) avalado por la Federación Latinoamericana de Psicoterapia y el World Council for Psychotherapy.

. Máster en Clínica y Salud Mental del Instituto de Altos Estudios Universitarios y la Universidad de León.

Especialista Universitario en trastornos del ánimo y ansiedad del Instituto de Altos Estudios Universitarios y la Universidad de León.

. Formación en Método SHEC, nivel básico y avanzado.

. Formación completa en Terapia Regresiva, niveles I, II, III, IV, V y VI en el Instituto Español de Terapia Regresiva de Barcelona.

. Formación en BioReprogramación y Herramientas Terapéuticas con la psicóloga Luz Dary Parra.

. Formación en equilibrio energético con Péndulo Hebreo y en Sanación de Espacios.

Formación como Terapeuta Reiki en el Instituto Internacional de Reiki de Barcelona.

 

Te espero en Arjuna Tortosa Centro de Salud Integral

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