En general, la práctica de yoga es de por sí terapéutica. La ejercitación del cuerpo con la filosofía que plantea el yoga tradicional y la meditación como práctica habitual,  suponen una vía muy efectiva hacia el equilibrio físico y la armonización mental.

Aún así, existen diferencias significativas entre la práctica de Hatha Yoga tradicional y el Yoga Terapéutico.

El Yoga Terapéutico está basado  para adaptar la práctica en función de las características biomecánicas y patológicas del practicante con el objetivo de equilibrar nuestro físico de manera individualizada.

Las clases pueden ser más suaves y menos exigentes que una clase de Hatha yoga  y puede haber más énfasis en la práctica de la relajación, meditación y visualización (es sabido que la relajación en sí ya es terapéutica).

Se le da especial relevancia a la conciencia corporal y  al alineamiento en las posturas de yoga y puede haber mayor uso de apoyos (como , sillas, cinturón o incluso si hace falta la pared).

Otra diferencia importante entre el Yoga Terapéutico y Hatha yoga es que las clases del Yoga Terapéutico son realizadas en grupos reducidos y están diseñadas específicamente para reequilibrar los desajustes físicos y ayudar a mejorar las afecciones orgánicas y/o psicológicas de los practicantes.

“La maestría del Yoga no debe medirse solamente por la habilidad de dominar las posturas y técnicas de respiración, sino en cómo influye en nuestro día a día, cómo mejora nuestra relación con los demás, promoviendo claridad, paz mental y consciencia. Libérate de lo que no te sirve, conecta con tu escencia y compártela con los demás.”

TKV Desikachar