El Seitai  fue creado  en los años 40 por Haruchika Noguchi (Japó, 1909-1976) y se llevó  a España en los años 70 por Katsumi Mamine. La palabra Seitai significa literalmente “ el cuerpo regulado”, que viene a decir  “dejar que el cuerpo se regule por el mismo”.

Hay dos prácticas esenciales en la base del Seitai: el katsugen undo i el yuki.

  •  Katsugen,  significa MOVIMIENTO EN EL ORIGEN DE LA VIDA, como ejemplo tendríamos los movimientos que el feto realiza durante el embarazo. Es un movimiento corporal regenerador, involuntario y espontáneo . se realiza siguiendo el deseo del cuerpo de moverse libremente. En la práctica dejamos que el cuerpo se mueva en total libertad según sus necesidades y cada persona desarrolla aquellos movimientos propios que instintivamente le son necesarios. Cualquiera lo puede practicar, ya que no imponemos nada al cuerpo, no se requiere una gran forma física ni experiencia para practicarlo, simplemente tener la curiosidad de conectar con la sabiduría regeneradora del cuerpo, ya que no se entiende desde el intelecto sino desde la capacidad de observar y sentir aquello que necesita el propio cuerpo. Después de la pràctica la mente se aclara, el cuerpo se flexibiliza, se relaja, amplia sus espacios internos, mejora la respiración, haciéndose más profunda y fácil y la manera de ver la realidad cambia, debido a  la serenidad y relajación que provoca la práctica, al permitir que el cuerpo se exprese libremente. A medida que practicamos, la sensibilidad y  la intuición va creciendo y desarrollándose
  • El yuki, a diferencia del katsugen undo, es un pràctica más calmada, se realiza al final de la sesión, dura unos 10 minutos i consiste en una escucha manual consciente sin ninguna intencionalidad, solo acompañamos para que repose y asiente todo lo que se ha movido durante la sesión, se trata de una pràctica agradable y relajada.

La sesión grupal que dura una hora, se desarrolla en tres partes;

  1. La primera consiste en una meditación de unos 10 minutos para aflojar la actividad mental y habitar más en el cuerpo, tras la misma, 5 minutos de ejercicios respiratorios acompañados de movimientos en diferentes planos.
  2. En la segunda de 40 minutos de duración, profundizamos en la conexión y en la expresión del movimiento regenerador espontáneo, planteando ejercicios individuales y grupales diferentes en cada sesión.
  3. La última parte de 10 minutos, se realiza estirados en el suelo y consiste en ayudar a que repose todo el movimiento surgido durante la sesión, a través de la práctica del Yuki.

El objetivo del taller es aprender en grupo a  conectar con el cuerpo, aflojando y relajando la actividad mental y así poder dejar espacio a la expresión corporal intuitiva  y permitir que esta capacidad innata de autoregulación se manifieste espontáneamente en la sesión, para equilibrarnos a distintos niveles: físico, energético, emocional y mental.