12º Congreso Europeo de Medicina Integrativa – Dr. Tomás Álvaro Naranjo

Del 13 al 15 de septiembre tuvo lugar en Barcelona el 12th Europeann Congress of Integrative Medicine (Congreso Europeo de Medicina Integrativa)

 

El Dr. Tomás Álvaro Naranjo, socio fundador de ARJUNA (Centre de Assistencia Integrativa de les Terres de l`Ebre), Tortosa, creado en Marzo del 2012, fue uno de los ponentes del Congreso, el cual hizo una charla sobre una visión integral del cáncer que os presentamos a continuación:

Haz el amor, no la guerra: Una visión integral del cáncer.

Make Love Not War: An integral vision of cancer.

Dr. Tomás Álvaro Naranjo(Tarragona/España)

 

En 1947, cien años después de las aportaciones de Virchow, Farber propuso un tratamiento metabólico con ácido fólicopara los niños con leucemia aguda, que resultó desastroso. No desfalleció, y propuso exactamente la maniobra contraria, el uso de un antagonista del ácido fólico, la aminopterina. Ahora acertó, y demostró por primera vez que la remisión hematológica de la leucemia era posible. Ello le convirtió en el padre de la quimioterapia clínica, de especial significado en un momento en que el titánico esfuerzo de los cirujanos de la época, con Halsted y su abordaje radical del cáncer, se vieron obligados a dar la batalla por perdida. Resultó duro aceptar que había un profundo error conceptual: el cáncer no era una enfermedad local, sino una enfermedad sistémica.Fueron necesarias decenas de miles de amputaciones mamarias para aceptar que si el tumor está confinado, una cirugía local será suficiente, pero si el tumor ya se ha extendido, la cirugía, por más agresiva que sea, será inútil. La conclusión de que una enfermedad sistémica, exige una cura sistémica, cambió completamente el paradigma.

La terapia química, quimioterapia, se reveló entonces como la gran promesa, aunque con importantes efectos secundarios,supeditados a la buscada eficacia de la droga, que continúa en nuestros días. Desafortunadamente la mayor parte de la evidencia indica que el régimen tóxico solo produce un efecto beneficioso marginal en la mayoría de los pacientes, en el mejor de los casos un aumento discreto de la supervivencia, lo que dista mucho de ser una cura. Con mejores y perfeccionadas drogas,la contribución total de la quimioterapia citotóxica curativa y adyuvante apenas supera el 2% en la mejora de la supervivencia a los 5 años entre las 22 neoplasias más comunes del adulto (1). Con los últimos y más avanzados progresos, el efecto sobre supervivencia global de las varias decenas de drogas aprobadas por la FDA y la EMA en los últimos años no alcanzan los 2.5 meses establecidos por la ASCO y la ESMO como efecto mínimo “clínicamente significativo” (2). En el peor de los casos, el régimen quimioterápico podría contribuir a extender la enfermedad (3).

Es como si la ciencia médica hubiera recibido una llamada a la batalla que, de forma contemporánea, nos ha llevado de  la sala de cirugía radical a la sala de quimioterapia radical, con sus consecuencias de morbimortalidad, sufrimiento humano e insostenibilidad económica. El descubrimiento empírico de agentes quimioterápicos ha demostrado tener un corto recorrido y el tratamiento genético del cáncer, otrora gran promesa, no suele pasarde los titulares de los diarios. Hoy por hoy, la cura del cáncer queda fuera del conocimiento y la tecnología del ser humano. El progreso en la guerra contra el cáncer muestra como logros clínicos tangibles una mejora de la supervivencia de alrededor del 2% o de unos pocos meses con la inmunoterapia. El estudio de los defectos moleculares ha destilado terapias dirigidas y exitosas para algún grupo de cáncer, pero no ha sido capaz de cambiar el curso general de la enfermedad (4). A lo largo de la historia del conocimiento, el planteamiento una causa, una cura, no ha funcionado.

A la vista de los resultados, quizás ahora fuera preciso considerar resolver los enigmas biológicos fundamentales del cáncer, conocer mejor la célula tumoral, su ambiente y su ecosistema, los aspectos genético y epigenético, metabólico, relacional, bioeléctrico, los campos de información y el lenguaje del tumor. Después de muchos años centrados en la guerra a la célula tumoral como centro de diagnóstico y tratamiento (quimio, radio, cirugía), quizás haya llegado el momento de ampliar el foco: el microambiente tumoral, sus vasos, el estroma, el sistema inmune, el metabolismo, la bioelectricidad….y también la microbiota, la mecanotransduccióny el hipotálamo. Y las circunstancias de vida del paciente, el estrés, el miedo, el sufrimiento, su historia…

Los datos experimentales muestran de manera firme que las células normales y tumorales son contextual-dependientes y que las mutaciones pueden producir el cáncer y viceversa. La heterogeneidad fenotípica y una red completa de regulación génica en relación con el microambiente ponen de manifiesto el carácter epigenético de las células tumorales como un problema de reprogramación que, de manera adicional, contempla que el fenotipo neoplásico pueda retornar al normal.

Las células tumorales siguen manteniendo receptividad a un gran número de estímulos no citotóxicos, hormonales, inmunológicos, estromales, metabólicos y muchos más, capaces de poner en marcha programas epigenéticos de diferenciación y control de la proliferación y revertir el fenotipo maligno. Redefinir la victoria supone incorporar una visión sistémica, donde los próximos pasos de la ciencia en el estudio y tratamiento integral podrían considerar el cáncer como un desorden metabólico; la mitocondria, el motor estropeado de la célula tumoral; la microbiota, artífice de la maduración del sistema inmune, la estructura y función del ecosistema tumoral y de la respuesta al tratamiento quimio- e inmunoterápico; la mente y el campo de la neuroinmunología, como regulador maestro del equilibrio homeostático fisiológico y oncogénico; y el microambiente, hacedor de un universo de estructuras, funciones y relaciones, sin el cual es imposible conceptualizar la enfermedad que todavía hoy llamamos “cáncer”. La propuesta consiste en un abordaje de abajo arriba, que permita conocer la biología normal y tumoral, para sobre ella poder componer planificaciones amigables y no tóxicas de prevención y tratamiento. Es decir, hacer el amor y no la guerra a la célula y el tejido tumoral dentro de su propio sistema, la persona que lo porta.

1.-Morgan G, Ward R, Barton M. The contribution of cytotoxic chemotherapy to 5-year survival in adult malignancies.ClinOncol (R CollRadiol). 2004;16:549-60.

2.-Dreicer JJ, Mailankody S, Fahkrejahani F, Prasad V. Clinically meaningful benefit: real world use compared against the American and European guidelines.Blood Cancer J. 2017; 7:645.

3.- Karagiannis GS, Condeelis JS, Oktay MH. Chemotherapy-inducedmetastasis in breastcancer.Oncotarget. 2017;8:110733-110734.

 

4.-Kumar HFojo TMailankody S. AnAppraisal of ClinicallyMeaningfulOutcomesGuidelines for OncologyClinical Trials.JAMA Oncol. 2016;2:1238-40.

 

Más información sobre el 12th European Congress of Integrative Medicine, en el enlace:

https://ecim2019-barcelona.sesmi.es/

 

 

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